Este artículo fue escrito porConnie J. González y Gabriela Rojas para el Portal de Microfinanzas.
Las microfinancieras tienen más de 20 años de estar trabajando en Haití, luchando por construir un mejor futuro para sus habitantes, a través del fortalecimiento de las microempresas haitianas. Después del terremoto del 12 de enero pasado, las microfinanzas y las instituciones microfinancieras están jugado un rol importante en la reconstrucción de la Isla, tal como lo han hecho en otras economías devastadas por un desastre natural. (deMause, 2010)
En virtud de la situación actual del país, el que se encuentra en necesidad de satisfacer las demandas inmediatas, pero pensando en cómo desarrollar soluciones duraderas para el futuro, es importante considerar el papel que las microfinancieras van a tener dentro del período de reconstrucción.
Microfinanzas en Haití
Las microfinanzas en Haití dieron sus primeros pasos en los años ochenta con la creación del Fonds Haïtien d’Aide à la femme, constituido por un grupo de mujeres del sector bancario con la ayuda técnica y financiamiento del Women’s World Banking y de Inter-American Foundation. También, en ese mismo período, se creó la Fondation Haïtienne de Développement, conformada por un grupo de empresarios haitianos y con la ayuda de USAID. Además, de otras organizaciones como ONGs, asociaciones y fundaciones. (ANIMH, 2008)
En 1995, se produjo la liberación de las tasas de interés, lo cual ha sido un elemento esencial para el desarrollo de la industria de las microfinanzas. En Haití, esta industria se ha caracterizado por la diversidad de actores, tanto en metodologías de crédito, condición jurídica como en el ámbito de intervención. (ANIMH, 2006)
Sin embargo, fue hasta finales de la década de 1990 que se logra consolidar la industria por la inclusión del sector financiero formal al campo de las microfinanzas. En 1997, Barbados Investment&Development Corporation (BIDC), fue el primer banco que implementó un programa de microcréditos, seguido por el Banque de l’Union Haïtienne (BUH), también SOGEBANK, con su subsidiaria especializada SOGESOL; UNIBANK con su subsidiaria Micro Credit National (MCN), entre otros. (ANIMH, 2008)
A pesar de la evolución que experimentaba la industria, no existe un marco regulatorio para estas instituciones, fue luego de un incidente en el que se produjo la pérdida de US$200 millones de ahorros por falta de una regularización, que el gobierno haitiano en el 2002 logra adoptar una legislación para las cooperativas de crédito bajo el mismo marco de una cooperativa de una empresa. ( Center for Financial Inclusion, 2008)
Actualmente, el marco institucional de la industria de microfinanzas en Haití, está compuesto por: (ANIMH, 2008)
• Dos entidades reguladoras y supervisoras. • Cinco instituciones de formación técnica y asociaciones de IMF, además de proyectos y programas. • Diversos donantes internacionales y nacionales, como la Unión Europea, USAID, Banco Mundial, entre otros. • Más de trescientas instituciones de microfinanzas distribuidas por todo el país, entre los que resaltan: - Más de doscientos sindicatos de crédito - Aproximadamente, 30 ONG, fundaciones y asociaciones - Cuatro filiales, unidades satélite y bancos especializados
Las microfinanzas en Haití en cifras, según datos del 2008 de 6 IMFs que reportaron al Microfinance Exchange Market, se presentan según las siguientes cifras:
La siguiente Tabla muestra datos sobre algunas de las IMFs que trabajan en Haití y que reportaron datos sobre su cartera bruta y sus de prestatarios activos.
Las IMF se rigen como una ONG, es decir, el control de una IMF en Haití solamente se limita a otorgar la licencia de funcionamiento y el reconocimiento legal. Esto representa un obstáculo para las IMFs porque legalmente no están autorizadas a recibir depósitos de sus clientes, lo que entorpece su labor al aumentar los costos para diversificar y aumentar su cartera, además, les quita credibilidad ante los inversores privados y fondos internacionales.
El terremoto y las IMF
El pasado 12 de enero, un terremoto de magnitud 7.3 en la escala de Ritchter azotó Haití, el epicentro se ubicó a unos kilómetros de Puerto Príncipe, capital y centro económico del país. Este fenómeno afectó a un tercio dela población y dejó a su paso más de 150.000 muertos y miles de millones de damnificados, además de daños materiales cuantiosos.
Las perspectivas para Haití ya eran complejas antes del 12 de enero, pero con esta tragedia, sin lugar a dudas, se multiplicaron los problemas y las necesidades de sus habitantes.
El Gobierno de este país, declaró que para la reconstrucción total luego de la catástrofe, se necesitarían al menos 10 años de ayuda internacional. Además, afirmó que en 30 segundos Haití perdió el 60% de su PIB debido a la concentración de comercio y de personas en Puerto Príncipe, la capital. Luego del terremoto, muchos haitianos se desplazaron hacia otras zonas del país, lo que representa una esperanza para lograr descentralizar y crear nuevas zonas económicas. (Relief Web, 2010)
El horror de esta tragedia también alcanzó a las instituciones de microfinanzas. Fonkoze, socio de Oikocredit fue una de las entidades afectadas por el siniestro; sin embargo, reiniciaron operaciones 3 días después del terremoto. Según indica la administración de Oikocredit, en 2008 se tuvo que invertir US$400.000 para la recuperación de la oficina de Fonkoze luego de los cuatro huracanes que golpearon el Haití. (Páez, 2010) Desafortunadamente, el terremoto implicará mucha más inversión y ayuda, no sólo para Fonkoze, sino para todas las IMF.
Planet Finance, fue otra de las afectadas y mediante un comunicado de prensa hizo un llamado a la comunidad internacional para que brinden ayuda al sector, resaltando la importancia que tendrá éste durante la reconstrucción del país. (Páez, 2010)
Por otra parte, FINCA informó que, a pesar de que muchos miembros del personal fueron gravemente afectados, casi todos trabajaron al día siguiente del terremoto en sus 10 sucursales. El staff de FINCA continúa dando apoyo a sus casi trece mil clientes y trabajando para dar soluciones duraderas a todos los afectados por el terremoto. (FINCA International, 2010)
El envío de remesas también ha sido obstaculizado por el terremoto. Los bancos haitianos estuvieron cerrados el mes de enero, muchas transferencias de dinero provenientes del exterior, principalmente de los emigrantes haitianos que envían remesas a sus familiares, no tenían forma de llegar. Las ayudas eran muchas pero los afectados no tenían acceso a ellas.
El Departamento de Estado de Estados Unidos junto con Fonkoze trabajaron en la coordinación de este proceso para garantizar a los haitianos una forma segura y rápida de recibir estas transferencias de dinero, y así comenzar a reconstruir su país. Gracias a esta alianza se pudo transportar US$2 millones de dólares en efectivo a 34 oficinas de Fonkoze en distintos zonas del país. (Thomas, 2010)
Los subsidios en efectivo son lo que más urge para que las personas tengan acceso a alimento, agua, atención sanitaria y para la reconstrucción de viviendas. Fonkoze utilizará US$1 millon de dólares provenientes de pagos y microcréditos anteriores, para otorgar créditos a los clientes y que reconstruyan su vivienda, que por ahora es lo más importante. (DeMause, 2010)
Además, Fonkoze y las demás IMF seguirán promoviendo la reanudación de negocios en este país con el fin de crear nuevas fuentes de empleo. Es importante resaltar que antes de la catástrofe, la tasa de desempleo que se registraba en Haití era de un 70% (DeMause, 2010); luego del terremoto, se dice que, 1 de cada 5 trabajadores perdieron su empleo (Relief Web, 2010). Por esto, resulta tan importante el rol que están teniendo las IMF en la recuperación de Haití.
La Corporación Financiera Internacional (CFI) ha comenzado un programa llamado Haiti Emergency Loan Program (HELP), como respuesta al terremoto. Esta iniciativa contempla la posibilidad de otorgar un crédito de hasta US$35 millones a seis compañías entre las que se encuentran SogeBank, Capital Bank y ACME.
SogeBank, es un banco dedicado a créditos minoristas y corporativos, además, ofrece servicios de microfinanzas, remesas y factoring, y posee la mayor red de distribución de Haití. Por su parte, Capital Bank, se especializa en el financiamiento de PYMES y ACME es un grupo de microfinanzas dedicado a microempresarios urbanos.
Microfinanzas: una solución duradera
Las microfinanzas han sido parte de las iniciativas de algunas entidades para ayudar a mejorar las condiciones de vida y reducir la pobreza en Haití. Se busca ayudar por medio de la concesión de préstamos a corto plazo, con bajas tasas de interés y sin garantías. Esto ha permitido que gran número de haitianos puedan crear su propio negocio o invertir en él y así tener autonomía financiera, a la vez que se promueve el aumento de la inversión familiar en educación y salud y se generan nuevas fuentes de empleo.
Las ayudas humanitarias son muy importantes en la recuperación de Haití, sin embargo, las ayudas por medio de microcréditos a los haitianos son una herramienta básica para reactivar la economía luego de la tragedia. Varias microfinancieras están analizando opciones para otorgar créditos blandos y hasta donaciones en efectivo para fomentar la reconstrucción de microempresas que fueron destrozadas completamente por el terremoto.
Una preocupación para la Asociación Nacional de las Instituciones de Microfinanzas de Haití (ANIMH), es que el mayor número de proveedores de servicios financieros estaban concentrados en Puerto Príncipe, capital de este país, y en sus alrededores. Además, la capacidad de crédito seguía siendo insuficiente en relación con la demanda que cada vez es mayor. (ANIMH, 2006)
Sin embargo, como se mencionó anteriormente, luego del terremoto, muchas personas salieron de Puerto Príncipe, para resguardar sus vidas y comenzar de nuevo en otras zonas de la isla. Esto podría representar una oportunidad para descentralizar la economía del país y comenzar a promover el desarrollo económico en otras zonas, más allá que en la capital.
El papel de las microfinanzas será clave, ya que logrará ofrecer oportunidades a los haitianos para rehacer su vida, comenzar con un negocio, promover fuentes de empleo y dinamizar la economía en todas las zonas del pa����s. De esta manera, las microfinanzas colaborarán, no sólo en la reconstrucción de la isla, sino especialmente darán un aporte muy importante en la gran lucha que emprenden muchas organizaciones contra la pobreza en Haití.
Donaciones
Es mucho el dinero que se requiere para lograr una reconstrucción duradera en ese país. Por esto, algunas instituciones de microfinanzas globales, con socios o oficinas dentro de territorio haitiano, están recaudando fondos para poder darles a los haitianos una oportunidad de recomenzar su vida.
El papel de las IMF dentro de la reconstrucción de Haití, más allá que una ayuda humanitaria, representa una excelente oportunidad de recuperación y reactivación para la economía de la isla. Las donaciones para este fin se pueden realizar por medio de:
Cada vez que se realizar una donación se debe asegurar que vaya dirigida hacia la rehabilitación y reconstrucción de Haití, pues en las microfinanzas un dólar puede hacer la diferencia.
Datos generales sobre Haití
La República de Haití es el país más pobre del Hemisferio Occidental y uno de los más pobres del mundo, con un Índice de Desarrollo Humano para el 2007 que lo coloca en el lugar 146 de entre 182 países, según el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. (PNUD, 2010)
Los principales productos de exportación de este país son las manufacturas ligeras, indumentaria, cuero y mangos (Banco Mundial, 2010). El índice de migración es del 7.7%, según el PNUD, cada día son más los haitianos que buscan nuevas oportunidades de vida en Estados Unidos o países del Caribe. (PNUD, 2010) Cada año Haití recibe entre US$1.5 -1.8 billones de dólares en remesas. (Thomas, 2010)
Además de todo lo anterior, Haití es un país con una realidad política muy compleja, luego de tres décadas de dictadura, en 1990 eligen democráticamente a Jean-Bertrand Aristide, quien representaba la esperanza para el pueblo haitiano. Sin embargo, Aristide es derrocado en un violento golpe de estado, lo que se considera una de las principales causas del estancamiento político y del incremento de la violencia en este país en los últimos años.
Existen muchas iniciativas como respuesta a la realidad tan alarmante que vive esta isla, todas con el fin de ayudar a mejorar el entorno y las condiciones de vida de sus habitantes. Las principales iniciativas plantean reformas económicas, las cuales comenzaron a ponerse en marcha a partir del 2004 y reflejaron índices positivos de crecimiento económico en los siguientes 3 años. Sin embargo, la crisis petrolera y la crisis alimentaria, sumadas a la crisis económica mundial, golpearon fuertemente la economía de este país. (Banco Mundial, 2010)
Desafortunadamente Haití no solamente ha sido víctima de situaciones negativas en el ámbito político y socio-económico; en los últimos años, los desastres naturales también han tocado a su puerta. Solamente en el año 2008 cuatro ciclones azotaron la isla, afectando el 85% del sector agrícola y casi la totalidad de la infraestructura base, representando esto un detonante más para la economía del país. (ANIMH, 2008)
En el 2007, Haití presentó un nivel de crecimiento de un 3.5%, luego de que en el 2006 fuera de un 2.3%, con el mismo nivel de inflación. Sin embargo, como se mencionó anteriormente, producto de las crisis que se enfrentaba el país, a pesar de esperar un crecimiento de un 4.5% en el año 2008, se cerró en un 2%. (ANIMH, 2008)
Más allá de las reformas económicas, se ha fomentado iniciativas en cuanto a prevención de conflictos y gobernabilidad; así como proyectos en el ámbito financiero, con el fin de apoyar el sector privado y fomentar la creación de nuevos negocios que generen fuentes de empleo. Un ejemplo de esta última es la Corporación Financiera Internacional del Banco Mundial que inició actividades en este país, con el fin de mejorar el clima de inversión para atraer nuevas inversiones a la isla. (Banco Mundial, 2010)
Fuentes
1. Center for Financial Inclusion. (2008). Summary of Client Protection in Haiti. Obtenido en 2010, de Center for Financial Inclusion Web site: http://www.centerforfinancialinclusion.org/
2. ANIMH. (2006). La microfinance en Haiti. Obtenido de Association Nationale des Institutions de Microfinance d'Haïtí Web Site: http://www.animhaiti.org
3. ANIMH. (2008). Rapport annuel d’activités 2008. Haïti : Association Nationale des Institutions de Microfinance d’Haïti (ANIMH).
4. Banco Mundial. (2010). Country Brief - Haití. Obtenido del Banco Mundial Web Site: http://web.worldbank.org/
5. BRAC. (2010). BRAC Blog. Obtenido del BRAC Blog Web site: http://blog4brac.blogspot.com/
6. DeMause, N. (2010). Economía. Obtenido de CNN Expansión Web site: http://www.cnnexpansion.com/economia/2010/02/04/microcreditos-la-salvacion-de-haiti
7. DeMause, N. (2010, February 4). Small Business. Obtenido de CNNMoney.com: http://money.cnn.com/2010/02/04/smallbusiness/haiti_microloans/
8. FINCA International. (2010). Obtenido de FINCA Web site: http://www.villagebanking.org/
9. MIX Market. (2010). Microfinance in Haiti. Obtenido de MIX Market Web Site: http://www.mixmarket.org
10. Páez, M. (2010, Enero 16). Dramática movilización por Haití. Obtenido de Microdinero.com: http://www.microdinero.com/nota.php?subseccion=B13¬Id=1259
11. PNUD. (2010). Human Development Report. Obtenido de UNDP Web Site: http://hdrstats.undp.org/
12. Relief Web. (2010). Lastest Update. Obtenido de Relief Web site: http://www.reliefweb.int
13. Thomas, J. (2010). CGAP Microfinance Blog. Obtenido de CGAP Web site: http://microfinance.cgap.org/
Considero que para que las microfianzas ayuden al desarrollo del pueblo haitano necesita de el respaldo de un organismo internacional que los tenga en cuenta en proyectos futuros(sugiero al Banco Mundial) y que sus nombres salga a la luz como empresas comprometidas con el pueblo de Haiti.