Este artículo fue escrito porEco. Iván Lozano Flores, editor de www.elanalista.com, para el Portal de Microfinanzas.
Las Instituciones Microfinancieras (IMFs) nacieron con el objetivo de ofrecer servicios financieros básicos, fundamentalmente microcréditos, a los sectores normalmente no atendidos por la banca tradicional, como eran los microempresarios de la economía informal y, en general, a la población excluida del acceso al capital que “pudiera poner en marcha pequeños negocios que generasen ingresos con los que pudieran mejorar su nivel de vida y el de sus familias” (Cumbre del Microcrédito, 1997).
Los primeros en incursionar en el rubro en Perú fueron las Organizaciones No Gubernamentales (ONG) que a partir de la década de los 90 se fueron convirtiendo paulatinamente en Entidades de Desarrollo para la Pequeña y Microempresa (Edpymes), luego a Financieras y, en un caso puntual, en Banca.
En pocas palabras, la misión primigenia de las IMFs fue contribuir a la reducción de la pobreza, a través de la inclusión al sistema financiero de aquellas personas de bajos ingresos del ámbito rural marginal y urbano, cuya fuente de fondeo lo constituían los prestamistas informales (agiotistas).
Para una mejor evaluación de su misión, las IMF medían su desempeño a través de dos parámetros: el alcance y la sostenibilidad.
Elalcance estaba relacionado con eldesempeño social de las IMFs, es decir, con su compromiso con la reducción de la pobreza, medido a través del impacto en los ingresos, el empleo y bienestar de sus clientes.
Por su parte,la sostenibilidad tenía que ver con losasuntos financieros, es decir, con generar la eficiencia operativa y rentabilidad necesaria (ROE y ROA) para su continuidad en el mercado.
Todo esto bajo la premisa, de que lasostenibilidad de las IMFs era un medio, más no un fin en si mismo; que permitía la estabilidad a largo plazo pero sin menoscabar el fin último de las IMFs que era atender a los más pobres.
Lamentablemente, tan loable misión, para bien o para mal, a la fecha se ha trastocado. Actualmente, muchas IMFs miden el alcance únicamente a través del número de personas atendidas por la entidad. No existen estudios de reducción de pobreza en los clientes, por ser lamedición de estas variables, cara y difícil. Lo más que se hace es incrementar la cobertura geográfica, aprovechando el Decreto Supremo 134-2006-EF de Perú que creó el “Programa Especial de Apoyo Financiero para la Micro y Pequeña Empresa - PROMYPE", que permite, a través de una alianza público/privada, que las entidades de microcrédito, entre otros puntos, utilicen la infraestructura del Banco de La Nación, en las plazas donde es la única oferta bancaria o donde la oferta bancaria es insuficiente; aprovechando la escasa competencia, para cobrar tasas sobre el promedio cobrado a los microempresarios de las zonas urbanas, a pesar de ocupar las instalaciones y recibir el apoyo de la banca estatal.
La prioridad es ahora la sostenibilidad.
Por ejemplo, al cierre del año anterior, el banco de las microfinanzas alcanzó un ROE del 35.07%, muy por encima del promedio de la Banca Múltiple (24.53%) y sólo por debajo del BBVA Banco Continental (36.54%) e Interbank (36.75%).
El microcrédito es visto actualmente como un segmento rentable, sobre el cual se puede obtener utilidades extraordinarias, bajo el paradigma de que es de "alto riesgo", lo que “permite” a las IMFs cobrar tasas de interés activas por encima del promedio del mercado, a pesar de que los ratios de cartera atrasada de las microempresas bordean entre el 4% y el 5% (dependiendo del tipo de IMF).
Uno de los principales motivos para que esto suceda es la aún incipiente competencia en el segmento, a pesar del aumento del número de actores registrado en los últimos años. Por lo que, el aparente poder de mercado que ostentarían las IMF se vería reflejado en la rigidez de las tasas de interés que cobran a los microempresarios, traducidas finalmente en ROE’s extraordinarios.
Otro punto, igual de determinante, lo constituye la asimetría de información por el lado de la demanda y la escasa cultura financiera del microempresarios, que desconocen en muchas ocasiones, las tasas de interés que pagan, peor aún, la diferencia entre tasa de interés efectiva anual (TEA) y tasa de costo efectivo anual (TCEA).
Para corregir esto, no basta con que el ente supervisor implemente íconos en su página web donde se pueda comparar las tasas de interés cobradas por las diferentes IMF; ignorando que los microempresarios difícilmente ingresarán para su revisión. No es suficiente que se concentre tan sólo en brindar toda la información posible, pasando olímpicamente por alto que quizá ni siquiera sea revisada por los microempresarios; y de ser así, probablemente, no pueda ser interpretada, por su escasa educación financiera. Es necesario educar, utilizando los espacios que ofrecen las asociaciones, gremios, Cámaras de Comercio, Colegios Profesionales, etc.
Finalmente, es preciso, sensibilizar a las IMF, apelando al cumplimiento de su misión primigenia: atender a la población excluida del acceso al capital, pero sin dejar de lado elalcance. Lasostenibilidad es favorable para la permanencia en el mercado, pero no debe la única guía. Los microempresarios se lo agradecerán.
Egresado de CENTRUM de la Pontificia Universidad Católica del Perú
El autor es Economista de la Universidad Nacional de Trujillo del Perú, egresado de la Maestría en Administración de Negocios del Centro de Negocios de CENTRUM de la Pontificia Universidad Católica del Perú, con más de 13 años de experiencia en banca, como Gerente de Oficina, Gestor Comercial y Analista de Riesgos Regional, en el BBVA Banco Continental e INTERBANK; y en microfinanzas, como Gerente de Créditos en la CAC León XIII Ltda. Actualmente es Editor y Propietario del sitio web: www.elanalista.com
Realmente el tema de las microfinanzas en el Perú viene tomando cada vez mayor importancia, sea porque es un sector que impulsa el desarrollo de la economía, da trabajo a miles de personas y familias y si queremos verlo desde el punto de vista de los bancos genera productos rentables dentro de sus activos.
Agregar sólo dos cosas: la primera es que habría que considerar que quienes son en cierto modo pioneros en este sector han sido las Cajas Municipales con el proyecto de la CMAC Piura en el año 1980-81 gracias a la colaboración de GTZ, que da origen a una escuela de tecnología aplicada a este sector.
Y un segundo agregado es que para hablar de microfinanzas en el Perú ya no deberíamos generalizar ya que existen diversos niveles que son atendidos por organizaciones como las ONG y Cooperativas en sus segmentos de mayor pobreza hasta aquellos atendidos por las Cajas, Edpymes y la Banca tradicional en sus segmentos de mayor desarrollo. Lo que si no debería separarse es la necesidad de desarrollar herramientas que permitan medir no sólo los retornos económicos sino también los sociales.
Javier Antonio Ib\u00E1\u00F1ez Flores Instituto de Formaci\u00F3n Bancaria-IFB Per\u00FA
05 Ago 2010
Consideraciones sobre la Medición de Desempeño de las IMFs
Estimado Economista Lozano:
Aplaudo su iniciativa, al tiempo de permitirme coincidir y diferir con usted en ciertos aspectos.
Indudablemente, el crecimiento y desarrollo de la industria de las microfinanzas en el Perú ha permitido la presencia de actores que, bajo el manto de la lucha contra la pobreza, están fundamentalmente enfocados en lograr los “más altos” niveles de rentabilidad “a cualquier costo”, sin lograr comprender la evolución sistemática que ha evidenciado este sector en los últimos 30 años, a través del rol de los diferentes actores intervinientes, así como de los criterios económicos, financieros y en algunos casos hasta políticos, presentes a lo largo de este período.
Ahora bien, uno de los grandes paradigmas rotos al momento de analizar el desempeño de las IMFs a comienzos de la presente década, lo constituyó el comprender que los estudios cualitativos individuales y personalizados de impacto en los clientes (Calidad de Vida, Línea de Pobreza, Necesidades Satisfechas, etc) podrían ser materialmente imposibles de realizarse en un negocio que, por su naturaleza y realidad, debe manejar altas escalas, en algunos casos superiores a las manejadas por la propia banca formal.
Según el académico e investigador Luis Noel Alfaro Gramajo, catedrático jefe del área de Microfinanzas del INCAE Business School de Costa Rica y Nicaragua y Ph.D de Ohio State University en Economía, cuando evaluamos la variable “Alcance” del desempeño de una IMF debemos entenderla como una variable tridimensional, en función de i) Su Amplitud (Cobertura y número de personas con acceso al servicio); ii) Profundidad: Nivel de Pobreza de las personas con acceso al servicio; y iii) Calidad de los servicios prestados. Por lo que esta definición de evaluación de alcance pasa a trabajar con dimensiones más complejas, pero estadísticamente verificables en un negocio de altas escalas.
Según Alfaro, para la cuantificación de la dimensión “Amplitud del Alcance” se debe apreciar la Expansión (# de puntos de servicio), # de prestatarios, # de depositantes, así como otros indicadores financieros, tales como Tasa de Apalancamiento, Razón Pasivos/Cartera de Créditos, Razón Depósitos/Cartera de Créditos y Razón Depósitos/Pasivos. Para la dimensión Profundidad del Alcance, señala el catedrático, el deber de focalizarse en el tamaño Promedio de los Préstamos, Tamaño Promedio de los Depósitos, Tamaño Promedio de los Préstamos/PIB Percápita y Tamaño Promedio de los Depósitos/PIB Percápita. Esto debido a que los niveles de bajos ingresos en los que se encuentran los sectores de pobreza y microempresa no manejan ni altos ni medianos promedios de empréstito y ahorro. En este sentido, si en la actualidad una IMF en el Perú manejara créditos promedios superiores a los US$ 5.000, a pesar de ser este monto un monto pequeño para la banca comercial y formal, seguramente estaríamos en presencia de una institución que no se encuentra trabajando ni en los sectores pobres urbanos, ni en la sierra peruana, ni con los agricultores de la selva, ya que para 2009, según cifras de The Mix Market (www.themix.org) el monto promedio de los microcréditos de la industria microfinanciera del Perú se encontraba en los US$ 1.165,55.
Para culminar con la posición de Alfaro, al evaluar la dimensión “Calidad del Alcance” es vital apreciar el monto de las Tasas de Intereses Activas Efectivas, Tasas de Recuperaciones, Nivel de Eficiencia, Generación de Ingresos por Otros Servicios, y Mantenimiento del Valor Real del Capital. Por lo anterior, una institución que maneje una pésima Recuperación de sus créditos, se verá obligada a mantener tasas de interés activas más elevadas que los operadores eficientes en materia de recuperación. Un operador que no expresa de forma clara y directa los costos asociados a un crédito, más allá de incurrir en prácticas que atentan contra los derechos de los usuarios, necesariamente perderá su espacio cuando el regulador lo obligue a la transparencia de la información con sus clientes.
Indudablemente coincido en la importancia y trascendencia que tiene el papel del Estado en informar y formar (Educar) a la población, así como las propias instituciones financieras, de las cuales una gran mayoría se encuentra prestando cada día mayor información a sus clientes, probablemente ante el temor de la canibalización potencial de un mercado con más de 40 instituciones reguladas por la SBS y más de 120 instituciones autorreguladas o parcialmente reguladas.
En mi opinión, debe profesionalizarse y divulgarse la concepción de medición manejada por Alfaro, ya que acudiendo a la técnica y medición objetiva, permite identificar el apego y cumplimiento de una institución microfinanciera a su verdadera misión de lucha contra la pobreza y herramienta de inclusión y desarrollo económico y social de la población.
Albi Rodriguez Jaramillo International Development Law Organization (IDLO) Per\u00FA
18 Jul 2010
Una cuestión de acceso
Queda claro que los micro empresarios que no poseen acceso a la banca formal privilegian el acceso al financiamiento antes que obtener una tasa acorde a sus posibilidades de pago o a aquella tasa que realmente les permite ser competitivos y mejorar sus costes de financiamiento. También esta mas que claro que ni siquira hacen el análisis de la tasa que pagan.
En este sentido creo que es importante trabajar sobre la responsabilidad social que les compete a las IMF de "educar" crediticiamente a aquellas personas alcanzadas. Es parte de mantener competitivo también a un sector de la economía, llevarlos a conformar economías no solo de subsistencia sino también en economías más estables de crecimiento y formalización. En conclusión, creo, que debiera ser parte de la medición del impacto de la IMF la medición del impacto social en términos de desarrollar clientes pero no para que sean dependientes y vitalicios de la IMF sino para que mejoren sus niveles de ingresos y escala con financiamiento acorde permitiéndoles ser competitivos en costos para que puedan escalar a niveles de mayor impacto, generando empleos, multiplicandose en nuevas unidades económicas enriquecidas en forma de cadena de valor, clusters, asociatividad, etc..
Gustavo Olivera Innova Management Capital Humano Argentina
17 Jul 2010
agradecimiento
Estimado amigo: la presente es para agradecerte por compartir tus conocimientos con nosotros, los cuales son muy valiosos en nuestro trabajo, así como tambien invito a mis colegas a ingresar a esta pagina para reforzar y despejar las dudas que tenemos por estar involucrados en este interesante mundo de las finanzas.
elsa del pilar pereda chavarry bbva banco continental Per\u00FA