De acuerdo a Paul Krugman, “La productividad no lo es todo, pero al largo plazo es casi todo.” Así dice el libro recién publicado del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), La Era de la Productividad. El libro señala los bajos niveles de productividad en América Latina y pregunta: ¿Cuáles son algunas de las causas de la baja productividad en América Latina? ¿Puede incrementar la productividad el acceso a servicios financieros? ¿Teniendo en cuenta el estado financiero global, puede un incremento en productividad – en cualquier región – tener un impacto en el mejoramiento de la economía global?
Una de las barreras de productividad es el escaso acceso al crédito. Sin crédito, los agentes de producción tienen dificultad para expandirse y mejorar así sus márgenes de productividad. Pero, ¿por qué es tan difícil obtener un crédito? El CFI presentó un documento de investigación, "Mexico’s Prospects for Full Financial Inclusion,” (La posibilidad de lograr una inclusión financiera plena en México) en donde se demostró porque el costo de adquirir un préstamo es significativamente más alto en México que en otros países como Bangladesh o la India. Las altas tasas de interés para estos créditos obedecen a unos costos operativos e impuestos (incluyendo un 15 porciento de impuesto sobre los intereses pagados).
Estos impuestos también son un problema ya que muchos países en América Latina, incluyendo a México, tienen sistemas tributarios complejos y desorganizados. Como lo dice el libro, las compañías en América Latina y el Caribe tardan en promedio alrededor de 320 horas para presentar sus impuestos, mientras tanto en otros países como los Estados Unidos, toma un promedio de 177 horas – y esto es un gran costo para los negocios. De la misma manera los costos se suman – no solamente para los impuestos, sino para las transacciones financieras como las transacciones en oficina. Como lo sugiere el documento publicado por el CFI, si se utilizaran y expandieran los servicios electrónicos y automatizados –tales como la banca en línea y los Cajeros Automáticos – tanto en México como el resto de América Latina, se podría ahorrar tiempo y reducir los costos para todos.
Como bien lo dice el BID, “Si la productividad de América Latina, estuviera cerca de su potencial, la brecha [entre Latinoamérica y los EE.UU.] se podría cerrar y millones en la región lograrían salir de la pobreza.” ¿Pueden tener un impacto en la economía latinoamericana si el sector financiero incrementa su productividad? ¿Puede esto reducir los precios de los servicios financieros, haciéndolos más asequibles? ¿Cómo resultado de un incremento en productividad, pueden las IMF ayudar a que las microempresas crezcan y se conviertan en pequeñas y medianas empresas? Si la inclusión financiera plena es una meta que esperamos alcanzar, todas estas son preguntas interesantes a explorar.