Durante las últimas dos décadas se produjo en Latinoamérica un cambio fundamental en la concepción acerca del modelo que facilita el acceso al financiamiento de la población vulnerable. Para el final de la década de los noventa, un creciente número de países contaba con por lo menos una entidad que demostraba capacidad para alcanzar volúmenes significativos de crédito y que además había logrado la viabilidad financiera especializándose en el segmento de la microempresa.
El crecimiento de las entidades y la expansión de los servicios de crédito, rápidamente encontró una limitante en cuanto a las fuentes de recursos disponibles para financiar el microcrédito, pues se agotaron los recursos y las entidades, al tiempo que las fuentes alternas de financiamiento a las cuales tenían acceso se volvieron insuficientes para atender toda la demanda potencial de este sector.
El desarrollo de las microfinanzas es relativamente joven en la Argentina, el desempleo estructural y la informalidad casi no existía en la década del 70. A fines de los 80 comienzan a aparecer incipientemente ONGs urbanas que se dedican al microcrédito.
Los noventa trajeron un fuerte crecimiento del desempleo, informalidad y pobreza, durante esta década se desarrollaron políticas sociales focalizadas. A partir del 2000 comienza a estructurarse institucionalmente el sector, se suman más actores, con mayor conocimiento, y posibilidad de transferencia de conocimiento.
En el 2010 el mapa es diverso y complejo pero más enriquecido que hace 10 años. Existen más de 1300 instituciones que desarrollan actividades de microcrédito. A julio del 2010 la cartera activa es aproximadamente 245 millones de pesos en manos de más de 127 mil microempresarios. Esto implica un crédito promedio de alrededor de $1.900 con valores que van entre 300 y 15 mil pesos.
Las 4 Instituciones de microfinanzas (IMFs) más grandes, aquellas cuya cartera vigente a julio 2010 superaba los diez millones de pesos, representan el 41% de la cartera total de microcrédito en la Argentina. Las medianas, cuya cartera es mayor a un millón pero inferior a diez millones representan el 13% de la cartera total de microcrédito en la Argentina. Las pequeñas representan un 46% de la cartera total de microcrédito, estas poseen una cartera inferior a un millón de pesos.
Con referencia al Fondeo, la historia del fondeo de las microfinanzas estuvo signado por la historia del FONCAP, los primeros años estuvo protagonizado por pocos actores. FONCAP fue en este contexto el actor principal, financiando a diferentes tipos de instituciones, que iniciaban sus actividades sin patrimonio, y sin ninguna estructura. FONCAP financió y prestó asistencia técnica a estas instituciones cuando las mismas se encontraban aun en desarrollo.
Argentina tiene limitantes que impiden un mayor desarrollo de las microfinanzas, como por ejemplo el marco regulatorio que resulta desfavorable para la industria, una alta competencia por parte del Estado y tasas de intereses muy altas, entre otros.
Los bancos han incrementado su participación en este sector, un buen ejemplo es el Banco de Inversión y Comercio Exterior, que está implementado políticas efectivas para la inclusión financiera. A pesar que un mayor porcentaje de créditos de este Banco están dirigidos a la mediana empresa, la entidad busca asociarse con algunas instituciones de microfinanzas para ampliar su alcance a poblaciones bajo la línea de la pobreza.
La Red Argentina de Instituciones de Microcrédito (RADIM), participó en el debate de la reforma de la Ley de Entidades Financieras en la Comisión de Finanzas de la Cámara de Diputados, en el que se planteó apoyar la regularización del sector y colaborar a reducir las tasas de interés, con el fin de promover la inclusión financiera y mejorar el desarrollo del sector de microfinanzas en el país.
El sector de microfinanzas en Argentina en general, ha sido desarrollado por entidades públicas de segundo piso y entidades no sujetas a una regulación prudencial, como es el caso de las sociedades anónimas (S.A.), que están asociadas a bancos y organizaciones no gubernamentales.
Fuentes:
Microfinanzas en Argentina, FONCAP, 2010.
Microscopio global sobre el entorno de negocios para las microfinanzas 2010. Economist Intelligence Unit. Octubre 2010.
Indicadores:
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Economía | Microfinanzas |
| PIB: | US$307,155,148,184 | Número de IMFs: | 1,300 |
| Crecimiento del PIB: | 0.9% | Número de prestatarios: | 127,000 |
| Moneda: | Peso argentino | Prestatarios, % de la población: | 0.32 |
| Población: | 40,276,376 | Prestatarios, % de la
población pobre: | 5 |
| % viviendo con menos de US$1 al día: | 3.4 (2006) | Fuente: Banco Mundial, 2009; MIX, 2009; FONCAP, 2010. (Datos actualizados en Enero 2011) |
| % viviendo con menos de US$2 al
día: | 7.3 (2006) |
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